miércoles, 5 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Hace de esto muchísimo tiempo. Y ahora todavía están los flamencos casi todo el día con sus patas coloradas metidas en el agua, tratando de calmar el ardor que sienten en ellas.
A veces se apartan de la orilla, y dan unos pasos por tierra, para ver cómo se hallan. Pero los dolores del veneno vuelven en seguida, y corren a meterse en el agua. A veces el ardor que sienten es tan grande, que encogen una pata y quedan así horas enteras, porque no pueden estirarla.
Esta es la historia de los flamencos, que antes tenían las patas blancas y ahora las tienen coloradas. Todos los peces saben por qué es, y se burlan de ellos. Pero los flamencos, mientras se curan en el agua, no pierden ocasión de vengarse, comiéndose a cuanto pececito se acerca demasiado a burlarse de ellos.
Es sentir, las luces que no caen
es sentir, salir como se nace
El infierno está rajando tu piel, puerta sin llave.
Es sentir, que es hora de agitarse
es sentir, que nadie va a salvarte
yo quiero probar tu copa nena hoy, quiero probarte.
Es sentir atravesar el dolor
creíste que allá estarías mejor;
es sentir una luz de almacén
es buscar algo para estar bien
es sentir, es buscar, es volver.
Es algo inexplicable,
algo que a la vez nos hace sentir
simples y felices.
Tal vez son un montón de instantes,
que se comparten y se vuelven eternos.
Son esos días que transcurren
perdiendo el tiempo
con ese alguien,
adivinando el futuro de la vida.
Y así, poco a poco,
aparece algo lindo,
que simplemente
se siembra,
crece,
nunca se destruye.
Se comparte, se sueña, se sonríe...
se llora.
Es sencillamente estar allí.
Eso es amistad:
una palabra que convierte personas
en inseparables,
en equilibristas y gladiadores
que arriesgan su vida y sacrifican sus sueños
a eternas aventuras.
Maduran sin saber muy bien por qué...
porque la amistad es tan fuerte
que no se pretende recibir nada a cambio,
más que la alegría
de tener un amigo
para sonreír en los momentos más amargos.
Amistad es una unión
que ni siquiera la muerte
puede separar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario